40 días con el Espíritu Santo

40 días con el Espíritu Santo es un devocional de R. T. Kendall, secuela de Fuego santo. Reúne cuarenta enseñanzas bíblicas sobre el Espíritu, una por día, desde «El Espíritu Santo es Dios» hasta «El Espíritu Santo despertará a la iglesia».

Cada jornada trae una reflexión breve, pasajes para estudiar, una oración y espacio para anotar lo que Dios va diciendo. Léelo en PDF desde esta ficha, un día a la vez.

Ideal para:

  • Creyentes con hambre de conocer mejor al Espíritu Santo
  • Quienes buscan un devocional corto de cuarenta días
  • Lectores de Fuego santo y de R. T. Kendall
  • Grupos pequeños y células
  • Nuevos cristianos con preguntas sobre el Espíritu
  • Pastores y líderes que quieren repasar lo básico
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Descripción

31 de octubre de 1955. R. T. Kendall conduce de Palmer a Nashville y, según cuenta, el coche se llena de la gloria del Señor. A su derecha ve a Jesús, que intercede por él ante el Padre. Décadas después recuerda aquella hora en 40 días con el Espíritu Santo, un devocional pensado para despertar la misma hambre en quien lo lee.

Portada del libro 40 días con el Espíritu Santo de R. T. Kendall
40 días con el Espíritu Santo, de R. T. Kendall: secuela devocional de Fuego santo.

De qué trata 40 días con el Espíritu Santo

Es la secuela de Fuego santo. En aquel libro, Kendall sostenía que hay veintiuna cosas que todo cristiano debería saber del Espíritu. Aquí desarrolla esas veintiuna y añade diecinueve enseñanzas bíblicas más. Suman cuarenta.

¿Por qué cuarenta? Él mismo lo explica con el diluvio de Noé, los cuarenta días de Moisés en el Sinaí, el ayuno de Jesús en el desierto y los cuarenta que pasaron entre la resurrección y la ascensión. Su invitación es a una travesía en busca de una medida mayor del Espíritu, y no a reunir datos sobre Él. Conocer acerca de alguien, advierte, no es lo mismo que conocerlo de cerca.

Desde la introducción, Kendall pide leer con calma, un día a la vez y en oración. Admite que se podría terminar el libro en una hora o dos, y agrega que así se perdería el propósito. Cada jornada cierra con pasajes para estudiar, una oración y un espacio para apuntar lo que Dios vaya diciendo. En 40 días con el Espíritu Santo, el lector hace de protagonista.

Cuarenta títulos, un mismo sujeto

El índice de 40 días con el Espíritu Santo repite una fórmula: «El Espíritu Santo es…», «da…», «puede ser…». Los primeros días fijan lo básico. Es Dios, es una persona, es eterno, participó en la Creación. Después llegan los verbos: advierte, vindica, da talento, transfiere unción, faculta para el liderazgo y para la profecía.

A mitad del recorrido aparecen títulos más atrevidos. El Espíritu puede ser provocado, agraviado, apagado, incluso blasfemado. El final sube de tono: da poder, intercede por nosotros y, en el Día 40, despertará a la iglesia.

Leímos las páginas 1 a 70 de 135 del PDF de 40 días con el Espíritu Santo. Eso cubre el prefacio, la introducción y los días 1 al 19. De lo que viene después sabemos solo lo que dice el índice.

Escenas de 40 días con el Espíritu Santo

Una pregunta de niño

La duda que todo crío acaba teniendo abre el Día 3: ¿quién hizo a Dios? Kendall se la planteó a su madre, y su respuesta (nadie, Él siempre ha sido) no le gustó. Corta y seca. La razón, dice, es que preferimos pensar con lógica, y la lógica suele querer apartar la fe. Su salida es sencilla. La Biblia no intenta demostrar que Dios existe, arranca con Génesis 1:1, y él decide creerlo. Esa certeza la atribuye al testimonio interno del Espíritu.

Evangelistas en Ashland

Con Génesis 6:3 el Día 5 habla de la paciencia de Dios, que es larga pero tiene límite. Kendall recuerda su antigua iglesia de Ashland, Kentucky, en las décadas de 1940 y 1950. Los evangelistas citaban ese versículo para advertir del juicio, y después sonaban himnos de invitación. El mensaje de fondo era 2 Corintios 6:2: hoy es el día de salvación, y no hay promesa para un mañana. Urgencia pura.

José y la vindicación

Su historia favorita del Antiguo Testamento es la de José. Sueños, hermanos que lo venden, la esposa de Potifar, la cárcel, el copero. Una vida en montaña rusa. Y la frase del faraón (¿habrá otro hombre en quien repose el espíritu de Dios?), que Kendall considera una de las mejores menciones del Espíritu en esa parte de la Biblia. Su consejo práctico llega al final: la vindicación es lo que Dios hace mejor, así que conviene no meterse en su terreno, porque solo se retrasa el proceso.

Moisés, cansado y airado

La unción ocupa el Día 9. Kendall confiesa que durante años pidió más unción que cualquier otra cosa, y que ya no está tan seguro de que fuera un deseo limpio. La define como el poder del Espíritu que hace funcionar el don sin esfuerzo. Moisés es el ejemplo, porque luchó dos veces. Primero, desbordado por un pueblo que le pedía veredictos, hasta que Jetro le aconsejó repartir la carga con jefes de mil, de cien, de cincuenta y de diez. Después, ante las quejas por el maná, cuando Dios tomó del Espíritu que estaba sobre él y lo compartió con setenta ancianos. Cargas repartidas.

En el Día 15 reaparece Moisés, ahora como líder que habló sin pensar (Salmo 106:33). Kendall compara los ritmos de la ira divina: con David, Dios esperó unos dos años antes de enviar a Natán; cuando Moisés pidió que mandaran a otro, ardió al instante.

El versículo que no entiende

Kendall sueña con escribir algún día un libro titulado Versículos de la Biblia que no entiendo. El Día 17 se ocupa de uno: los «siete espíritus» ante el trono de Apocalipsis 1:4. Compara cómo lo vierten la RVR 1960, la NBLH y la NTV, repasa la idea de que sean siete ángeles y la objeta, porque el pasaje usa una fórmula trinitaria. Lo enlaza con Isaías 11, donde el Espíritu reposa sobre el Mesías con siete rasgos, y los va desgranando uno a uno. Honestidad poco común en un devocional.

Una visión en el coche

Aquella carretera de 1955 regresa en el Día 19. Kendall oyó a Jesús decirle al Padre «Lo quiere», y al Padre responder «Puede tenerlo». Una calidez y una paz desconocidas inundaron su corazón durante unos treinta segundos, con el rostro de Jesús mirándolo. Su teología, dice, cambió antes de acabar el día. Fue su primera visión. Un mes después tuvo otra visión, esta vez de rodillas junto a su cama: se veía predicando en un auditorio famoso, con traje azul marino y un coro detrás.

Ideas de 40 días con el Espíritu Santo para llevarse

La primera: al Espíritu se le puede hablar. En el Día 1 Kendall cita un himno dirigido directamente a Él y razona que nadie lo cantaría así si no fuera Dios. No hay celos en la Trinidad, afirma, y al Padre y al Hijo les agrada que uno se dirija al Espíritu en oración.

Segunda idea, la distancia entre saber y conocer. Es la distinción de la introducción y ordena el libro entero. 40 días con el Espíritu Santo busca una relación, no un examen de teología. Parece poco. No lo es.

Y la tercera, más incómoda. El Espíritu tiene reacciones. Puede ser agraviado, provocado, apagado. Eso cambia el tono de la vida devocional, porque ya no se trata de una fuerza sino de alguien que responde.

Dónde brilla y dónde cojea

Lo mejor de 40 días con el Espíritu Santo es la voz de su autor. Kendall se ríe de sí mismo: promete pedir un DVD en el cielo para saber qué ocurrió durante aquellas sesenta millas, admite que hay más versículos de los que quisiera que no entiende. Esa franqueza hace creíble lo demás. Se agradece.

Los peros, ahora. Cada día de 40 días con el Espíritu Santo ocupa pocas páginas, y quien busque exégesis a fondo se quedará con ganas. Además, el libro parte de una tradición carismática concreta, con visiones, unción y profecía como experiencias normales. Un lector de otra postura leerá varios días con cierta distancia. Y la traducción pierde algo en los juegos con el inglés, como la versión King James, que obliga a notas del tipo «traducción directa del inglés».

La edición

40 días con el Espíritu Santo es la edición de Casa Creación, sello de Charisma Media, con derechos de 2014 a nombre de R. T. Kendall y de la editorial. El ISBN impreso es 978-1-62998-269-4 y el del libro electrónico, 978-1-62998-274-8. En la ficha de la editorial figuran 224 páginas en tapa blanda; este PDF tiene 135. La traducción consta a nombre de pica6.com, con la colaboración de Salvador Eguiarte D.G., y los agradecimientos del prefacio van para las editoras Debbie Marrie y Deborah Moss.

Las citas bíblicas siguen la NVI salvo indicación, con otras versiones marcadas: RVR 1960, RVR 1977, NBLH, NTV, DHH, PDT y JBS. El prefacio termina con una nota familiar. Kendall y su esposa Louise tienen dos nietos, Tobias Robert y Timothy Robert, y quieren que de mayores lean el libro y tengan hambre del Espíritu.

Para quién es 40 días con el Espíritu Santo

Para creyentes que sienten que conocen mucho sobre el Espíritu y poco de Él. Para quien busca un devocional corto como 40 días con el Espíritu Santo, fácil de sostener durante cuarenta jornadas. Para grupos pequeños y células que quieren estudiar el tema con una guía diaria. Para nuevos cristianos que preguntan quién es, en realidad, el Espíritu Santo. Y para lectores de Fuego santo que quieren llevar al diario lo que allí se afirmaba.

Preguntas frecuentes

¿Quién escribió 40 días con el Espíritu Santo?

R. T. Kendall, autor también de Perdón total y de Fuego santo, del que este libro es secuela.

¿Qué incluye cada jornada de 40 días con el Espíritu Santo?

Una reflexión breve, pasajes bíblicos para estudiar, una oración y un espacio para anotar lo que Dios diga.

¿Hay que leer antes Fuego santo?

No. Cada día se entiende por sí solo, aunque el libro desarrolla los veintiún principios de aquel.

¿Cuánto tiempo pide al día 40 días con el Espíritu Santo?

Poco. La propia introducción aclara que se podría leer todo en una hora o dos, pero sugiere avanzar de a un día, con oración.

Seguir leyendo

Si 40 días con el Espíritu Santo te dejó con ganas de más, mira Perdón Total. Para saludar cada mañana al Espíritu, Buenos días, Espíritu Santo. Y para llevar el tema a la vida de la congregación, Creciendo la Iglesia en el Poder del Espíritu Santo. El versículo que Kendall cita en la introducción está en Efesios 5:18.

Reseña del equipo editorial de Libros Cristianos X.