Descripción
Un muchacho de diecisiete años, atado de pies y manos, en el fondo de una cisterna seca. Arriba, sus hermanos se sientan a comer. Así arranca Nunca te rindas, de Max Lucado, y la imagen no es casual: José en el pozo es el punto de partida de un libro escrito para quien siente que la vida lo tiró a un agujero.

De qué trata Nunca te rindas
El subtítulo lo dice todo: Dios es bueno cuando la vida no lo es. Lucado recorre la historia de José, desde la túnica de colores hasta el palacio de Egipto, y la usa como espejo para el lector que atraviesa una traición, una pérdida o una espera larga.
La tesis cabe en un versículo. Génesis 50:20, cuando José, ya poderoso, les dice a sus hermanos que ellos tramaron el mal pero Dios lo convirtió en bien. Lucado explica que el verbo hebreo de esa frase remite a «tejer» o «trenzar». Ustedes tejieron el mal; Dios lo volvió a tejer. De ahí sale la frase que repite como estribillo: en manos de Dios, el mal intencionado termina en bien, y por eso nunca te rindas.
Cómo está armado
Son diez capítulos cortos. Cada uno sigue un tramo de la vida de José en Génesis 37 a 50 y lo cruza con una historia moderna, casi siempre real, a veces de la propia familia del autor. Al final de cada capítulo hay preguntas de reflexión. Sirven para leer solo o en grupo.
Después del capítulo 10 viene una sección aparte, «Siete declaraciones de fortaleza», pensada como devocional de siete días según la ficha de la edición en inglés. Cierra con las notas.
No es material del todo nuevo. La página de créditos aclara que algunos fragmentos se extrajeron y adaptaron de Saldrás de esta, publicado en 2013. Quien leyó aquel libro reconocerá a José, al Maestro Tejedor y varias anécdotas. Nunca te rindas es una versión más breve y actualizada.
Los capítulos de Nunca te rindas
Del pozo a Egipto
«Abajo en un agujero» abre con la cisterna y con un dato que duele: veintidós años después, los hermanos confesarían que vieron la angustia de José y no quisieron oírlo (Génesis 42:21). «Rumbo a Egipto» retrocede a los sueños. Las gavillas inclinadas. El sol, la luna y las estrellas. Lucado no disimula que José, de joven, debió guardarse esos sueños para sí. Hay humor en esa escena del desayuno.
«Hasta el fondo» lleva a José a la casa de Potifar y a la cárcel. Aquí el autor cuenta la historia de Melanie y JJ Jasper, una familia del campo que perdió a su hijo Cooper, de cinco años, en un accidente. Es el capítulo más duro. También el más directo sobre el duelo.
La cárcel, la espera y el bien de Dios
«Esto es una prueba» empieza el 28 de noviembre de 1965, cuando derriban el avión de Howard Rutledge sobre Vietnam del Norte. Pasa años en una celda del llamado Hotel Corazón Roto, en Hanói. Lucado lo pone junto a José olvidado en prisión por el copero del faraón. Todos, dice, pasamos tiempo tras las rejas.
«La sala de espera de Dios» se escribe literalmente desde una sala de espera de consultorio. Revistas viejas, un bebé dormido, un reloj que no avanza. Este planeta, concluye, es la sala de espera de Dios. José esperó trece años en Egipto antes de presentarse ante el faraón.
¿Cómo encajan un Dios bueno y una hambruna «decretada por Dios» (Génesis 41:32)? «La intersección del bien y de Dios» responde con Job 34:10 y Romanos 8:28: Dios no crea el mal, pero lo permite y lo gobierna. La anécdota de entrada es de Lucado en Río de Janeiro. Su hija Jenna, de dos años, cayó a una piscina y un amigo la sacó a tiempo.
El rencor y los hermanos
«Un plato que es mejor no servir» trata la venganza. En 1882, Joseph Richardson se negó a vender una franja de terreno de metro y medio de ancho en la avenida Lexington, en Nueva York, y construyó encima una casa de cuatro pisos solo para tapar la vista del vecino. La llamaron la Casa del Rencor. Fue demolida en 1915. Lucado bromea: él pasó allí algunas noches el año pasado.
«Él no es pesado, es mi hermano» presenta a Matt Steven, un jugador de baloncesto ciego de Upper Darby, Pensilvania, que lanza tiros libres guiado por el bastón con que su hermano golpea el aro. Los dos últimos capítulos, sobre el reencuentro de José con su familia y sobre «el trabajo de Dios», cierran el arco de Génesis.
Ideas clave del libro
La primera ya está dicha: Satanás teje, Dios vuelve a tejer. El mal es real en la historia de José, con sangre y lágrimas por doquier, pero no tiene la última palabra. La túnica rota terminó en túnica real.
Lucado va un paso más atrás y lee la historia en clave de redención. Para él, la lógica de Satanás era simple: destruir a la familia de Abraham para cortar la línea que llevaría a Jesucristo. Hermanos que venden a un hermano, hambrunas, disputas. Todo apuntaba a romper esa familia. Pero el Maestro Tejedor movió la lanzadera en zigzag, y en Nunca te rindas ese diseño final es la razón para no soltarse de la promesa.
La segunda tiene que ver con la espera. Nunca te rindas no promete salidas rápidas; insiste en que la tarea de la sala de espera es esperar, y que el médico de esa sala es el Gran Médico. Las preguntas del capítulo 5 piden al lector recordar qué pasaba en su vida hace trece años.
Y está el perdón. La venganza construye una casa donde cabe una sola persona. José tenía poder para arrojar a sus hermanos a un pozo propio. No lo hizo.
Cómo lo cuenta Lucado
Con su estilo de siempre. Frases muy cortas. Preguntas al lector. Escenas bíblicas narradas como si fueran crónica, con detalles imaginados (la barba rala de José, la arena mojada del pozo) y luego la cita del texto. Mezcla varias versiones bíblicas en inglés (NKJV, AMP, ESV, NIV y The Message, entre otras), según la página de créditos.
Las historias personales pesan mucho. Denalyn, su esposa, y su hija Jenna aparecen varias veces. Eso le da a Nunca te rindas un tono de conversación más que de estudio bíblico.
Datos de la edición
El original en inglés es Never Give Up: God Is Good When Life Isn’t, publicado por Thomas Nelson (Nashville) el 22 de abril de 2025. La tapa dura tiene 160 páginas, según la ficha de la tienda consultada, con ISBN 978-1-4003-4899-2. Esta versión en español de Nunca te rindas indica en los créditos una traducción firmada por Jaime Isaac Malca A.
Para quién es Nunca te rindas
Para quien está en el pozo. Personas que atraviesan una traición familiar, un duelo, una enfermedad o una espera que no termina. También para grupos pequeños y estudios bíblicos que quieran recorrer la vida de José con preguntas listas para cada sesión. Y para lectores de Lucado que buscan un libro breve, de los que se terminan en una semana.
Pastores y consejeros pueden usar Nunca te rindas como lectura para regalar o recomendar a alguien en crisis. Es corto y no exige formación teológica previa.
Preguntas frecuentes
¿Nunca te rindas es lo mismo que Saldrás de esta?
No del todo. Retoma y adapta fragmentos de Saldrás de esta (2013), pero es un libro más breve, con preguntas de reflexión y las siete declaraciones finales.
¿Qué personaje bíblico estudia?
A José, el hijo de Jacob, en Génesis 37 a 50.
¿Sirve para estudio en grupo?
Sí. Cada capítulo cierra con preguntas de reflexión.
¿Cuál es el versículo central de Nunca te rindas?
Génesis 50:20. Lo cita en el primer capítulo y lo convierte en el hilo de todo el libro.
Libros relacionados
Si te gustó Nunca te rindas, el paso natural es Saldrás de esta, el libro del que salieron varios de sus fragmentos. Del mismo autor también están Dios nunca se da por vencido contigo y Ansiosos por nada, para cuando la carga es la ansiedad. El versículo clave se puede leer en Génesis 50:20.
Reseña del equipo editorial de Libros Cristianos X.












