Avanzando en Perdón

Un pastor jubilado de 76 años escucha a su hijo hablarle del perdón en la cocina de su casa y responde: «Hijo, quedo reprendido». Desde esa escena, Bruce y Toni Hebel explican por qué el resentimiento trae tormento y cómo el perdón abre la puerta a la libertad.

En tres partes, el mandato, el modelo de Jesús y el método, el libro recorre la parábola del siervo que no perdonó (Mateo 18), la diferencia entre perdonar y reconciliarse y el llamado a ayudar a otros a salir de sus heridas. Con prólogo de Bruce Wilkinson.

Ideal para:

  • Personas que arrastran heridas y resentimiento que no se van.
  • Pastores y líderes que han sufrido traiciones en el ministerio.
  • Consejeros y equipos de oración que acompañan procesos de perdón.
  • Familias que buscan sanar heridas entre padres e hijos.
  • Quien debe perdonar a alguien que nunca pidió perdón.
  • Grupos de iglesia que estudian el perdón juntos.
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Descripción

Febrero de 2006. Una cocina en Paducah, Kentucky, café y té después del desayuno. Bruce Hebel escucha a su padre, pastor jubilado de 76 años, quejarse de dos viejos amigos, y siente que Dios le dice: «Habla con tu padre sobre el perdón». Lo hace, tragando saliva. La respuesta lo deja helado: «Hijo, quedo reprendido». Así empieza Avanzando en Perdón, y así empieza también lo que los autores llaman la Revolución del Perdón.

Portada del libro Avanzando en Perdón de Bruce y Toni Hebel
Avanzando en Perdón: Desatando la Revolución del Perdón, de Bruce y Toni Hebel.

De qué trata Avanzando en Perdón

Aquel padre se levantó de la silla, oró con su hijo y en dos semanas se reconcilió con Don y con John. Pasó el resto de su vida hablando del perdón con sus médicos, en el Club de Leones y en la iglesia. Murió diecisiete meses después. A petición suya, los dos hombres a quienes había perdonado hablaron en su funeral.

Esa historia resume la tesis. Para Bruce y Toni Hebel, el resentimiento trae tormento, garantizado, y el perdón es el único camino a la libertad personal. Pero el libro no se queda en la sanidad propia. Pide algo más incómodo: ir a buscar a quienes viven atrapados en viejas heridas y ayudarlos a salir. Avanzando en Perdón es, en ese sentido, un llamado a reclutar revolucionarios.

Los autores saben de qué hablan. Bruce creció en un hogar pastoral y lleva más de 30 años de ministerio. Cuenta que el equipo de consejería pastoral de Focus on the Family les dijo que su historia de traiciones era de las peores que habían visto.

Mandato, modelo y método

El índice de Avanzando en Perdón tiene diez capítulos en tres partes y una conclusión. La primera parte es «El mandato»: el llamado a los revolucionarios, el tormento de la falta de perdón y la idea de que las personas perdonadas perdonan. La segunda, «El modelo», mira a Jesús, que estaba predeterminado a perdonar, eligió pagar nuestra deuda y dejó la reconciliación en nuestras manos. La tercera, «El método», baja a la práctica: somos guardianes de nuestro hermano, los Protocolos del Perdón y el acceso al lugar sagrado del otro.

Cierra con «Desatando la revolución».

Leímos las páginas 1 a 70 de 109 del PDF, del prefacio al inicio del capítulo 7. Los capítulos 8 a 10 los comentamos solo por su título.

Lo que leímos de Avanzando en Perdón

Un reclutador de revolucionarios

Bruce confiesa que de niño quería ser Paul Revere, Sir Lancelot o cualquier personaje de John Wayne. Habla de Braveheart, que a su hija y a las mujeres de un centro de recuperación les encanta. Luego viene la escena de la cocina, después de un año sabático en el que él mismo tuvo que soltar una amargura antigua con ayuda de un consejero, un retiro de ayuno de tres días y el libro Perdón total de R. T. Kendall. Su familia pasó un día entero, diez horas, perdonando, y hasta quemaron documentos y borraron correos ligados a la herida.

Aquí aparece además la pregunta de Caín, «¿soy yo guarda de mi hermano?», y los autores recuerdan que Dios le respondió justo lo contrario de lo que esperaba la gente, con Natán frente a David y Elías frente a Acab como ejemplos de quienes se metieron, sin invitación, en la vida de otro.

El tormento, garantizado

Una noche llama a la puerta Emma, una amiga siempre alegre, ahora con el rostro apagado. Los Hebel la guían a perdonar y la ven pasar del tormento a la paz esa misma noche. De ahí saltan a la parábola de Mateo 18, la del siervo que debía 10.000 talentos. Bruce hace las cuentas: un talento eran unos 15 años de salario, así que la deuda equivalía a 150.000 años de trabajo, unos 7.500 millones de dólares actuales. Y aun así aquel siervo no perdonó una deuda pequeña.

Hay también un almuerzo en un Chick-fil-A con Phil, un pastor que perdió a su hija en un accidente. Duro de leer.

Perdonados que perdonan

Con Patrick Henry y su «¡Dadme la libertad o dadme la muerte!», el capítulo 3 compara la causa del perdón con una revolución que necesita líderes y una causa común. La idea central cabe en el título: quien ha sido perdonado debe perdonar.

El modelo de Jesús

Una parábola moderna abre el capítulo 4: Jesse, un empresario que funda una compañía de comunicaciones con un grupo de novatos y les organiza un almuerzo de agradecimiento. Se adivina pronto quién es quién. El 5 imagina conversaciones con Moisés, Natán y Pablo antes de llegar a la deuda que Jesús eligió pagar. Y el 6 trae a Elizabeth, una mujer herida por un padre que nunca se arrepintió; Toni la guía por los Protocolos del Perdón y ella queda libre aunque no haya reconciliación.

Guardianes del hermano

Una llamada de Susie: Roger, a quien Bruce había bautizado en un lago detrás de la iglesia, recaído en las drogas, está en un hotel. El pastor va con dos amigos. Roger no los quería allí. Su adicción, cuenta el libro, terminó cuando perdonó.

Ideas fuertes de Avanzando en Perdón

La más clara es que el tormento no es un castigo caprichoso. Los autores lo ven como un síntoma que Dios permite para mostrar que algo anda mal, y que se va cuando la deuda se suelta de corazón.

Otra idea fuerte es la distinción entre perdón y reconciliación. Elizabeth pudo perdonar a su padre sin que él cambiara. Y la tercera, la que da nombre a la revolución, es que nadie sale solo de ciertas trampas. Los Hebel usan la imagen de una trampa para osos: con un pie atrapado no puedes abrirla, alguien tiene que pisar los dos extremos por ti.

Aciertos y reparos

Acierta en lo concreto. Cada capítulo trae nombres, lugares y conversaciones, y las cuentas del siervo deudor hacen que la parábola se sienta de verdad escandalosa. Se lee rápido.

Reparos, dos. El tono de revolución, con mayúsculas y exclamaciones, cansa un poco a la larga. Y algunas afirmaciones, como que la adicción de Roger terminó al perdonar, se cuentan como testimonio y no como regla; el lector con problemas de adicción o de salud mental hará bien en buscar también ayuda profesional, algo que Avanzando en Perdón no sustituye. Bruce mismo, por cierto, reconoce que necesitó un consejero.

La edición

En inglés se llama Forgiving Forward: Unleashing the Forgiveness Revolution, y las tiendas venden la versión en español con el ISBN 9781936983100. ¿Cómo nació? En la primavera de 2009 Bruce Wilkinson, el de La oración de Jabes, predicó 19 noches en ReGen Fellowship, la iglesia de los Hebel. Charlando, le dijo a Bruce que escribiera sobre el perdón. Él contestó: «Tú eres Bruce, el escritor, y yo soy Bruce, el lector». Wilkinson se rió e insistió. Y terminó firmando el prólogo.

Un aviso sobre este PDF. Cada página lleva la marca «Machine Translated by Google», y se nota: el texto pasa de «Perdonando hacia adelante» a «Avanzando en Perdón» y tiene frases traducidas al pie de la letra. Se entiende, pero no es la edición publicada.

Para quién es Avanzando en Perdón

Avanzando en Perdón es para quien arrastra una herida que no se cierra. Para pastores y líderes que han sufrido traiciones en el ministerio. Para consejeros y equipos de oración que acompañan a otros a perdonar. Para familias que quieren sanar heridas entre padres e hijos. Y para grupos de iglesia que quieran trabajar el tema juntos.

Preguntas frecuentes

¿Quién escribió Avanzando en Perdón?

Bruce y Toni Hebel, un matrimonio pastoral que vivió en carne propia varias traiciones en el ministerio, con prólogo de Bruce Wilkinson.

¿Perdonar significa reconciliarse?

No siempre, porque el capítulo 6 separa las dos cosas con el caso de Elizabeth, cuyo padre nunca reconoció el daño.

¿Qué son los Protocolos del Perdón?

Es el proceso con el que Toni guió a Elizabeth y los Hebel a Emma, y tiene capítulo propio, el 8, que queda fuera de las páginas que leímos.

¿Avanzando en Perdón sirve para consejería?

Sí, como apoyo. Está lleno de casos reales y pasos prácticos, aunque no reemplaza a un consejero.

Seguir leyendo

Si te ayudó Avanzando en Perdón, lee Perdón total, el libro de R. T. Kendall que liberó a Bruce, y Superando la amargura. Del autor del prólogo tienes La oración de Jabes. La parábola del siervo que no perdonó está en Mateo 18:21-35.

Reseña del equipo editorial de Libros Cristianos X.