Explora el llamado bíblico en tiempos de incertidumbre
En un mundo marcado por la turbulencia política, incluyendo eventos como Trump y el Brexit, los desafíos para vivir como cristianos fieles son más evidentes que nunca. Chris Wright, un destacado pensador en temas bíblicos, nos invita a reflexionar profundamente sobre el impacto de la idolatría en nuestro discipulado actual. Su obra conecta el mensaje atemporal de la Biblia con los retos de nuestra era, ofreciendo perspectivas que son tanto iluminadoras como prácticas.
Desenmascarando los ídolos modernos
La tentación de rendir culto a los dioses falsos no es nueva, pero en nuestra generación, toma formas inesperadas: poder político, nacionalismo y los ecos de divisiones globales como Trump y el Brexit. Wright nos anima a identificar y desenmascarar estos ídolos, siguiendo la advertencia bíblica: “¡Estos son tus dioses!”. A través de una mirada honesta y bíblica, sus enseñanzas desafían la tendencia de conservar lealtades mal dirigidas, recordándonos que la verdadera autoridad y esperanza reside únicamente en el Reino de Dios.
Una vida de discipulado fiel
¿Cómo podemos vivir como discípulos de Jesús, el Mesías, Salvador, Señor y Rey, en medio de las tensiones políticas y sociales actuales? Wright nos guía hacia una fe basada en esperanza y acción. Nos recuerda que nuestra respuesta como cristianos debe ser más que resistir la idolatría; debe ser una afirmación activa de los valores del Reino: justicia, paz y amor. La historia bíblica nos da un horizonte de esperanza, asegurándonos que el Reino de Dios triunfará sobre los imperios humanos, y que nuestros compromisos diarios deben reflejar esa realidad.
Esta obra es un recurso esencial para cristianos que buscan una orientación práctica y espiritual. Con claridad y profundidad, Chris Wright proporciona herramientas para enfrentar las turbulencias de nuestro tiempo mientras permanecemos firmes en nuestra fe. Los lectores quedarán inspirados para ser discípulos fieles y vivir con propósito, orientados hacia el Reino eterno de Dios.







Mario Gonzalez Marin –
Excelente
David López –
Gracias por sus aportaciones