Descripción
Los Hechos de los Apóstoles es el nombre que se le da, desde el siglo II d.C., al segundo tomo de una Historia de los orígenes cristianos, compuesta por un cristiano del siglo I y dedicada a un cierto Teófilo. El primer tomo de esta Historia también existe como uno de los veintisiete documentos incluidos finalmente en el canon del Nuevo Testamento: Es la obra que conocemos comúnmente como El Evangelio según San Lucas. 1 Originalmente, como es de esperarse, estos dos tomos circularon juntos, formando una Historia completa e independiente, pero no por mucho tiempo. A principios del siglo II los cuatro evangelios “canónicos” (como los llamamos) fueron reunidos en una sola colección y comenzaron a circular en forma de evangelio cuádruple. Esto significó que el primer volumen de la Historia fue separado del segundo y adjuntado a tres obras de otros escritores que cubrían el mismo terreno, aproximadamente, y que relataban la historia de Jesús finalizando con el testimonio de su resurrección. Por lo tanto, el segundo volumen quedó librado a su propia suerte, pero a una suerte importante e influyente, según el resultado. Alrededor de la misma época en que se reunieron los cuatro evangelios para formar un solo conjunto, también estaba formándose otra colección de documentos cristianos: el conjunto de cartas de Pablo. Estas dos colecciones —El Evangelio y El Apóstol, como se las llamó— constituyen la mayor parte de nuestro Nuevo Testamento. Pero hubiera habido un hiato entre las dos colecciones si no habría estado el segundo tomo de la Historia de los orígenes cristianos, el volumen al cual, de aquí en más, haremos referencia simplemente como Hechos. Este desempeñó un papel indispensable al relacionar las dos colecciones entre sí. En cuanto a la colección del Evangelio, Hechos conforma su continuación natural, ya que fue desde el principio la continuación





Noel –
Excelente